Mantenimiento en equipos solares.


Comparación de un ánodo de magnesio nuevo y otro atacado por la corrosión a causa de la electrolisis.

Antes y después de un ánodo de sacrificio.

El mantenimiento en equipos solares térmicos es de vital importancia tanto para el rendimiento como para la vida útil del sistema.

 

Normalmente, cuando se instala un equipo solar térmico, este queda olvidado para siempre en la cubierta de nuestra vivienda y no nos acordamos de él mientras que siga saliendo agua caliente por el grifo. Lo malo es que muchas veces, cuando esto deja de suceder, es demasiado tarde para su reparación.

Sin contar con la comprobación de que todas las juntas siguen siendo estancas (que no sale agua por ningún lado), la limpieza de los cristales para no perder capacidad de captación y la revisión del buen estado de las estructuras metálicas, el gran olvidado en nuestros equipos solares es el ánodo de magnesio.

Cuando se sumergen metales diferentes en agua, como pueden ser el acero de los depósitos de acumulación y el cobre de las tuberías y componentes de la instalación, se produce una corriente desde el material menos noble (el acero) al más noble (el cobre). Esta corriente hace que el hierro del acero vaya cediendo electrones al cobre y como consecuencia, el acero, se corroe. A este proceso se le llama electrólisis.

Para evitar esta corriente, los fabricantes de acumuladores toman dos medidas preventivas:

  • Le dan al acero un baño vitrificante para que este deje de ser conductor eléctrico y no se produzca electrólisis.
  • Meten dentro del depósito acumulador un trozo de material menos noble aún que el hierro, por lo que mientras que este material esté presente se sacrificará y será él quien se corroa primero y hasta que no desaparece por completo no empieza a corroerse el acero. A este trozo de metal se le llama ánodo de sacrificio y normalmente el de magnesio.

La duración del ánodo de magnesio depende de muchos factores, entre ellos el más importante es la composición o dureza del agua, pero no está de más echarle un vistazo al menos una vez al año y en caso de que esté casi gastado sustituirlo.

En RAZ Refrigeración, disponemos de contratos de mantenimiento para equipos solares a precios muy económicos, por una pequeña cantidad de dinero limpiamos las superficies de captación, revisamos la estructura y las uniones e inspeccionamos el ánodo de magnesio para evitar que su instalación sufra daños irreparables y siempre rinda al cien por cien.